Playa de Fatares

3 11 2009

Hacía tiempo que no llevaba a mis pequeños a hacer senderismo, así que el pasado sábado, 17 de octubre, fuimos a pasar la mañana a la Playa de Fatares, una recóndita cala a la que sólo se puede acceder en barco o tras un par de horas a pie.

Partimos de Tentegorra y comenzamos la marcha siguiendo la pista forestal que comienza detrás de los depósitos y que conduce hasta el Collado del Roldán (308 m.) Llegamos al mirador, descansamos unos minutos y cogemos el sendero que parte hacia la izquierda, bordeando el Roldán por su cara Sur adentrándonos en una zona de pinares y sin perder de vista el mar en ningún momento.

A los 10 minutos aproximadamente llegamos a una bifurcación de donde parte un sendero hacia la derecha y que no debemos coger. Continuamos hacia delante, hasta que nos encontrarnos con otra bifurcación. En ésta cogemos el camino de la derecha y abandonamos el sendero que seguíamos y que nos llevaría hasta la batería de la Parajola.

Al poco de iniciar este ramal llegamos a las ruinas de un refugio, y desde ahí hacemos un rápido descenso, con cuidado de no resbalar con las piedras sueltas, finalizando en un pequeño collado de donde parte un sendero bien definido que no ofrece dificultad. Desde esta situación tenemos en frente la isla de las Palomas y más adelante empezamos a contemplar unas preciosas vistas de la playa de Fatares.

Por fin, y tras algo más de dos horas desde que comenzamos, llegamos a la playa de Fatares, lugar al que no había vuelto desde hacía unos 20 años, ideal para ir en verano a pasar el día y regresar cuando empieza a ponerse el sol.

Comemos y descansamos a la agradable sombra de una pinada de las que abundan por esta zona y al rato emprendemos el regreso por el mismo camino.

  • Distancia total: 8,800 Km.
  • Cota máx.: 308 m.
  • Desnivel: 308 m.
  • Duración total: 4 h.
  • Descarga aquí la ruta para Google Earth.
Panorámica desde el Collado del Roldán

Panorámica desde el Collado del Roldán





Repoblación forestal en el monte de Galeras

13 10 2009

El pasado domingo, 11 de octubre, promovida por la Comisión Beltrí 2012, llevamos a cabo una idea surgida en el ForoCartagena: la repoblación forestal de uno de nuestros montes.

Se barajaron varias opciones: monte de San Julián, monte de la Atalaya y monte de Galeras. Por diferentes razones optamos por repoblar la ladera de este último.

El monte de Galeras había sido reforestado por el ICONA en los años cincuenta del pasado siglo y presentaba una espesa masa arbórea constituida sobre todo por grandes árboles de pino carrasco (pinus halepensis). Toda la ladera norte y parte de las laderas este y oeste fueron completamente devastadas por un gran incendio forestal declarado el 21 de junio de 2003, y que arrasó el monte por cinco frentes distintos.

Para poder acceder al monte de Galeras sin problemas y realizar la repoblación se solicitó el permiso pertinente al Ministerio de Defensa, el cual concedió con celeridad. También contamos con la inestimable colaboración de la asociación ecologista ANSE (Asociación de Naturalistas del Sureste) que a parte de sus conocimientos, nos proporcionaron algunas herramientas, los plantones y semillas.

Más de 60 personas de todas las edades, entre miembros de la Comisión Beltrí 2012, amigos y familiares, miembros de ANSE, personal del ministerio de Defensa y profesores y alumnos del Instituto Cartago Spartaria de La Palma, colaboraron en los trabajos para conseguir que el monte de Galeras vuelva a lucir su antigua masa forestal. Las especies utilizadas en la repoblación fueron: sabina mora (tetraclinis articulata), lentisco (pistacia lentiscus), palmito (chamaerops humilis), y aladierno (rahmnus alaternus). Se trata de especies que, a diferencia del pino carrasco, en caso de incendio, rebrotan del tronco quemado. En total se plantaron más de 250 plantones de árboles en la parte superior de la ladera norte de Galeras.

Después de la plantación subimos hasta el castillo de Galeras para disfrutar de las maravillosas vistas y de la antigua fortificación del s. XVIII.

En conclusión, fue una maravillosa mañana donde todos compartimos amistad y camaradería, ganas de trabajar e ilusión, unidos en el fin común de hacer algo bueno por la naturaleza y por nuestra ciudad.

Doy las gracias desde este blog a José Luis y a Enrique, artífices de todo esto y sin los cuales, posiblemente, no se hubiera podido llevar a cabo esta magnífica labor.

Para el próximo mes de noviembre se tiene previsto realizar una nueva repoblación forestal en alguno de los montes próximos al puerto de Cartagena.

La Comisión Beltrí 2012, constituida para conmemorar el 150 aniversario del nacimiento del genial arquitecto Víctor Beltrí, autor de obras tan singulares como el Gran Hotel o el Palacio de Aguirre, anuncia además que el próximo día 22 de noviembre, domingo por la mañana, se realizará una cadena infantil benéfica para recaudar fondos en beneficio del Asilo de Ancianos del Barrio de la Concepción.

Noticia en: “La Verdad” y “La Opinión”

Mi primer arbolico, ya sólo me queda escribir un libro.

Mi primer arbolico, ya sólo me queda escribir un libro.





Ejemplo de lo que NO se debe hacer

10 10 2009

Bueno, no pensaba escribir sobre esta salida en el blog, pero pensándolo mejor, os puede servir de mal ejemplo.

En esta excursión, sobre todo yo, actué como un novato: pantalones cortos para ir por zonas de matorrales bajos y espinosos, poca agua, no llevar crema solar, no informarme con detalle de la ruta, andar por senderos no marcados y zonas peligrosas… y creo que ya es suficiente. Ahora estoy pagando mi castigo sufriendo los arañazos de las aliagas y las quemaduras del sol.

No os voy a decir la ruta que seguimos, no vaya a ser que se os ocurra hacerla. Sólo os diré que pensábamos hacer la ruta de la Rambla del Cañar hacia el collado de Morales y de allí subir por el embudo a Peñas Blancas, pero una mala interpretación nos hizo tomar un camino equivocado y terminamos subiendo monte a través, hasta tal punto que era más peligroso bajar por las rocas resvaladizas que intentar seguir subiendo. Al final salimos, dando gracias a Dios, al lado del cabezo de la Panadera.

Después de tanto esfuerzo y estrés, desistimos de intentar ascender a Peñas Blancas y bajamos a las minas de la Calera.

Estas minas empezaron a funcionar en 1840 y estuvieron con más o menos actividad hasta principios de los años 60. Destaca el gran aljibe que recogía el agua de lluvia que corría por la pendiente; y las torres que se utilizaban para transportar el mineral hasta la playa, donde era cargado en barcos desde un embarcadero. Su funcionamiento era simple: las vagonetas cargadas de mineral descendían por un monocable impulsadas por la propia pendiente del terreno, y su inercia hacia subir las que estaban vacías.

Túnel en las minas de la Calera

Túnel en las minas de la Calera





El Mulhacén

8 10 2009

Después de casi un año de correrías por nuestros montes decidimos dar el gran salto: subir al techo de la península, el Mulhacén (3.482 m.)

Llevamos todo el verano planeando y entrenándonos para la ocasión, pero las fuerzas de la naturaleza no están de nuestro lado. Se prevé que este fin de semana, 24, 25 y 26 de septiembre, van a haber lluvias y tormentas por el Levante y la zona sur de Andalucía. Las bajas se van sucediendo y tenemos que cambiar de planes; el camping ya no es una buena idea y optamos por el Refugio de Poqueira (2.500 m.), situado en la falda del Mulhacén. A última hora hay que comprar sacos de dormir, aislantes, ponchos impermeables y mochilas más grandes para llevar todo el material, ya que la distancia desde la Hoya del Portillo, lugar donde dejamos los coches, hasta el refugio, es de 8,300 km.

Salimos de Cartagena a las 9:30 h. con destino a Granada por la autovía del Mediterráneo (A-7). Pasada Granada nos dirigimos a Lanjarón, Órgiva y llegamos a Pampaneira, donde descansamos a comer. A continuación cruzamos Capileira y seguimos una carretera en mal estado que después se convierte en pista forestal, hasta llegar a la Hoya del Portillo (2.150 m.). El cuentakilómetros marca 391 km. y son las 15:40 h.

Cargamos a la espalda nuestra mochilas. No se si será la falta de costumbre, pero ¡pesan como muertos!. Emprendemos el camino siguiendo una pista ancha y perfectamente marcada que comienza tras una barrera que impide el paso de vehículos (A la vuelta descubrimos otra ruta mejor, que es la que he subido para descargar). Como se preveía, el día está nublado, aunque de vez en cuando se escapa algún tímido rayo de sol. ¡Por lo menos no llueve!. Caminamos entre pinares, pero conforme vamos avanzando los árboles van desapareciendo dando lugar a grandes valles de hierba y pequeños matorrales. Llegamos a una bifurcación con dos caminos bien marcados: el de la derecha conduce al Mirador de Trevélez. Debemos coger el de la izquierda, que nos conduce a otra bifurcación con dos señalizaciones: una indica la vereda entre frondosos pinares que lleva hasta la Hoya del Portillo, y que tomaremos de regreso, y la otra, hacia la derecha, indica la dirección del refugio. Por el camino cruzamos un par de chorreras y nos encontramos con unos caballos que se hacen amigos de Pepi. Es un sendero cómodo y suave que a las tres horas y media nos lleva a nuestro destino sin problemas. (Los más experimentados lo hacen en 2 h. 30′)

Nos hospedamos en el albergue, cenamos comida de montañista, echamos unas partidas de cartas y nos vamos a dormir a una suite de 20 personas.

A la mañana siguiente salimos a las 9:00 h., dispuestos y con muchas ganas de conquistar la cima. Seguimos una vereda en dirección al Veleta y que llanea hasta llegar al río Mulhacén. Tras cruzarlo remontamos un valle siguiendo una senda que no se separa del curso del río y que está perfectamente señalizada por hitos. Más adelante nos encontramos con la Laguna de Majano y un poco más arriba con la Laguna de la Caldera y sus lagunillos, prácticamente secos después del verano. Aquí se encuentra el Refugio-Vivac de la Caldera.

De las inmediaciones de esta laguna sale el sendero que asciende con bastante dureza la cara Oeste del Mulhacén.

A las cuatro horas del inicio del recorrido llegamos al punto más alto de la península, el pico del Mulhacén. Por desgracia, minutos antes se empieza a formar una espesa niebla que no nos permite disfrutar del paisaje.

Llegamos exhaustos a la cima, pero todo fue ver el “pedrolo” geodésico y el cansancio desaparece. Lo hemos conseguido, estamos en lo más alto, y eso nos hace sentirnos especiales.

No hay nieve, sólo algunos montoncitos aislados, pero la temperatura es de 1ºC. Nos hacemos fotos, disfrutamos del momento y empezamos el descenso con las fuerzas renovadas.

A mitad de camino los pronósticos se cumplen: empieza a llover. Lluvia que nos acompañará hasta Cartagena y que no parará hasta tres días después.

Llegamos al refugio a las 17:00 h., comemos y pasamos la tarde jugando a las cartas, al parchís y viendo revistas, haciendo tiempo para la cena. A la mañana siguiente y tras una noche de tormenta, emprendemos el regreso al coche bajo la lluvia, el viento y el frío. No sin antes pasar el mal trago de no llevar dinero suficiente para pagar nuestra estancia en el albergue, ups!!

Resumiendo: para nosotros fue toda una aventura de la cual no nos arrepentimos, a pesar de la lluvia, de la niebla, del frío, del viento, de no ver ni el hermoso paisaje ni las cabras, de la falta de agua caliente en las duchas, de las horas de carretera… Volveremos a repetirlo, espero que en junio, por lo visto la mejor época.

  • Distancia Hoya del Portillo-Refugio: 8,300 Km.
  • Duración Hoya del Portillo-Refugio: 3 h. 30′
  • Distancia Refugio-Mulhacén: 4,600 Km.
  • Duración Refugio-Mulhacén: 4 h.
  • Cota máx.: 3.482 m.
  • Desnivel acumulado: 1.332 m.
  • Descarga aquí la ruta para Google Earth.

Precios del Refugio Poqueira para no federados:

  • Pernocta: 15 euros.
  • Desayuno: 5 euros.
  • Comida o cena: 14 euros.
  • Cerveza o refrescos: 2 euros.

In memoriam de “la perdiz”





Tentegorra-El Roldán-Las Escarihuelas-Tentegorra

14 09 2009

Después de un verano sin hacer nada, llevamos unos días entrenando un poquito para poder alcanzar el reto de coronar la cumbre del Mulhacén (3.478 m.) a finales de septiembre. Para ir calentando hemos hecho alguna ruta pequeña como subir el Sancti Spiritus (436 m.) o unas cuantas veces el Roldán (495 m.)

Esta mañana (a riesgo de que mis compañeros me despeñen monte abajo por hacerlos madrugar), hemos subido a ver amanecer desde el Roldán.

Salimos de Tentegorra a las 6:30 h. Es de noche y hace un poquito de fresco, cosa que ya se echaba de menos. Linterna en mano subimos por la ladera Este del monte, siguiendo el sendero zigzageante que cruza un pequeño bosque. Llegamos a la batería que se encuentra en la cima a las 7:30 h., justo a tiempo para despertar a un padre y un hijo que habían pasado la noche allí arriba. Es hora de ver amanecer, cogemos posiciones en una garita, hacemos algunas fotos, barrita de Muesly y camino para abajo.

Descendemos por el sendero que lleva directamente al Mirador del Roldán y seguimos hacia el Collado de la Estrella. Algo más adelante del Puntal del Moco nos cruzamos con el Centro Excursionista de Cartagena, unas 70 personas que vienen desde el Portús y que hacen la ruta hacia el Mirador-Tentegorra-Faro de Navidad. Ruta a la que no nos apuntamos porque el número de inscritos ya había sobrepasado el de plazas. Como nosotros vamos hacia las Escarihuelas y de allí a Tentegorra, se nos unen tres excursionistas que hoy no se encuentran en condiciones para subir hasta el Mirador.

El camino de las Escarihuelas es bastante fácil, ya que no tiene desniveles y es bastante llano, aunque no lo recomiendo para hacerlo en verano, ya que no hay arboledas y el sol da de lleno. Por suerte hoy el día ha amanecido con bastantes nubes.

A las 11:00 h. llegamos al kiosko de los Canales, donde desayunamos y esperamos a que llegue el grupo del Centro Excursionista. Nos despedimos de nuestros nuevos amigos y esperamos apuntarnos a alguna ruta de su extensa programación.

Si no pasa nada, el próximo post se titulará: “Subida al Mulhacén”. ¡¡Deseadnos suerte!!

  • Distancia total: 9,700 Km.
  • Cota máx.: 495 m.
  • Duración total: 4 h.
  • Descarga aquí la ruta para Google Earth.
Amanecer desde el Roldán

Amanecer desde el Roldán





Senderismo nocturno II: El Roldán

28 06 2009

Esta es la segunda salida nocturna que hacemos. En esta ocasión subimos al monte Roldán siguiendo la ruta que realicé el pasado 18 de abril y que podéis ver aquí, eso si, sin pasar por el Puntal del Moco.

No voy a describir la ruta porque ya lo he hecho en anteriores post así que voy a simplificar. Quedamos a las 19:30 h. detrás de los depósitos de Tentegorra para iniciar la marcha. Subimos cómodamente por la pista forestal hasta llegar al Collado del Roldán, donde descansamos unos minutos para beber agua y hacer algunas fotos. Como casi siempre, hay bastante neblina que impide hacer buenas instantáneas.

Desde allí cogemos el sendero que va hacia la izquierda bordeando el monte Roldán por su cara Sur siguiendo en todo momento el litoral. Pasamos la bifurcación que lleva a la cala de la Estrella y más adelante la que desciende a la playa de Fatares, hasta llegar a la señal de prohibido el paso, zona militar. Giramos 180° y empezamos a ascender por el antiguo camino militar desde el que se divisa la ciudad de Cartagena. Todavía hay una suave capa de niebla que lo cubre todo.

Ya nos falta poco para llegar a la cima y empieza a anochecer. No se si podremos ver atardecer porque el sol se oculta al otro lado de donde nos encontramos y nos tememos que nos pasará como la última vez, que llegamos tarde.

Hemos tenido suerte y hemos llegado al final del camino que asciende por la cara Sur y tras la última curva ya podemos ver, en el último segundo, como se pone el sol tras las montañas. Un atardecer precioso de un color rojo intenso.

Ya un poco más animados seguimos subiendo hasta llegar a la batería. Allí nos espera una gran sorpresa: un banco de nubes cruza bajo nosotros, entre el Roldán y la Muela, atravesando el Puntal del Moco y el Cabezo de la Estrella. Un espectáculo tan bello para el que no hay palabras. Desenfundamos las cámaras y empezamos a disparar con la esperanza de que alguna salga bien, ya que está oscureciendo y no somos expertos en fotos nocturnas.

Cenamos como reyes sentados al borde del precipicio, admirando una escena tan hermosa que no hay restaurante de cinco tenedores que lo pueda superar.

Bastantes satisfechos con las experiencia empezamos a descender por la ladera Este con linternas siguiendo el sendero zigzageante que lleva hasta los depósitos de Tentegorra. La noche está totalmente despejada pudiéndose observar cientos de estrellas y toda la ciudad iluminada desde La Manga hasta Carrascoy.

Resumiendo: fue una noche mágica… y espero que repetible.

  • Distancia total: 10,250 Km.
  • Cota máx.: 495 m.
  • Duración total: 4 h. 30′
  • Descarga aquí la ruta para Google Earth.
El Puntal del Moco, un islote en un mar de nubes

El Puntal del Moco, un islote en un mar de nubes





Senderismo nocturno I: Monte de Cenizas

25 06 2009

Debido al calor que hace por estas tierras decidimos que este verano las salidas las hacemos por la tarde/noche, con la “fresca”.

Nos estrenamos con una ruta que ya hicimos este invierno: la subida a la batería de Cenizas desde el faro de Portman, pero esta vez sin pasar por los acantilados.

Quedamos a las 20:00 h. en el puerto deportivo. Tomamos el sendero que pasa por la batería de la Chapa y seguimos una ruta marcada (variante del GR-92). A mitad de camino un “c@b@r@n” cambió de sitio una piedra marcada con las rayas roja y blanca y nos hizo perdernos un ratillo, lo que supuso no llegar a tiempo arriba para ver atardecer… (¡¡malditossss!! ¡¡así os pique una mala bicha!!)

Retomamos el camino correcto y por fin llegamos arriba en una hora y media. Es una ruta corta y bonita, todo el sendero rodeado de pinos, carrascas y gran variedad de vegetación. Un poco dura si no estás medio acostumbrado.

Hace muchísimo viento, lo que se agradece al principio, luego ya resulta algo molesto. Buscamos un buen sitio para cenar, sacamos nuestras provisiones y nos hacemos unas fotos.

Antes de bajar entramos en los túneles de una de las piezas. Esta vez si llevamos suficientes linternas para poder observar lo que se esconde ahí dentro: la sala de máquinas, el repuesto de proyectiles, el repuesto de pólvoras, la sala de cargas de proyectiles, la sala del cargador giratorio y, encima nuestra, la plataforma giratoria con el carapacho y el cañón. Todo esto bien aderezado de cientos de nidos de arañas patudas por todos los rincones.

Va siendo hora de empezar a descender. Ahora si es noche cerrada y toca bajar con linterna y con cuidado. Lo hacemos por el mismo sendero por el que subimos, hasta coger un desvío que pasa por unos antiguos barracones y de éstos a la carretera que nos lleva de nuevo al puerto deportivo.

Como anotación personal diré que vi mi primera luciérnaga. Para quien no las ha visto diré que es alucinante lo que brilla eso, es como un led… flipante, si.

Bueno, quedamos bastante contentos con esta nueva experiencia, así que repetimos próximamente. Esta vez vamos al Roldán, por la ruta que hice en el anterior post.

Lamento la poca cantidad de fotos, pero es que sin luz…

  • Distancia: 3 Km. ida – 2,60 Km. vuelta
  • Desnivel: 307 m.
  • Cota máx.: 307 m.
  • Duración: 4 h.

Descarga aquí la ruta para Google Earth.

Nuestra primera marcha nocturna

Nuestra primera marcha nocturna





Tentegorra-Puntal del Moco-El Roldán-Tentegorra

4 06 2009

Este fin de semana me he propuesto quitarme la espinita que me dejé clavada el pasado 18 de abril, cuando pasamos junto al Puntal del Moco, y por despiste, no subimos. Así que, a pesar de tomar la decisión de no volver a hacer senderismo matutino hasta después el verano, me lanzo a esta última misión.

A las 7,30 h. inicio el recorrido, partiendo desde los depósitos de Tentegorra y siguiendo el sendero que lleva hasta el Collado del Roldán. No describo la ruta porque podéis consultarla en post anteriores y no quiero hacerme repetitivo.

Aunque hace calor, hay nubes y el aire es fresco, lo cual se agradece bastante. En contra, la neblina, que lo cubre todo, hace que no sea un buen día para hacer fotografías.

A los 40 minutos llego al Mirador (como se conoce al Collado del Roldán) y tomo el sendero que va hacia la derecha bordeando el Cabezo de la Estrella. Me salgo del camino para acercarme a una cueva con unas paleras que se encuentra a más altura. Sesión de fotos a la cueva y retomo el camino tras resbalón y culada (eso me pasa por estrenar botas). En unos 25 minutos llego al Collado de la Estrella y empieza a chispear. Me acojono un poco porque ahora empieza lo serio de la ruta: subir a la cima, solo y con el terreno húmedo, pero en fin, para eso he llegado hasta allí…  iré con cuidado.

Desde el collado giro a la izquierda para alcanzar la cumbre del Puntal del Moco (449 m.). Asciendo por un sendero no muy bien marcado, entre matorrales y pedreras, teniendo que utilizar las manos en algunos tramos para trepar por las rocas. Hay que tener mucha precaución ya que en esta ladera se encuentran dos abismales simas peligrosamente ocultas entre la vegetación.

Llego a la cumbre del Puntal del Moco, marcada por un hito, y me doy cuenta de la existencia de un pequeñísimo sendero que rodea los bloques rocosos que tuve que soltear. Un sendero rodeado de ortigas, pero más seguro para descender.

Desde la cumbre se puede contemplar hacia el Oeste las calas del Portús, la Sierra de la Muela y Cabo Tiñoso. Hacia el Este, el Roldán y las islas de las Palomas y Escombreras.

Inicio el camino de vuelta y a las 10,30 h. ya estoy comiéndome el bocata en el Collado del Roldán. “Me encuentro muy fresco y es pronto para regresar”, pienso yo, tonto e ingenuo de mi. Así que decido subir al Roldán (495 m.) siguiendo el sendero que lleva a la Parajola y ascendiendo por el antiguo camino militar que comunica con la batería que se encuentra en la cima.

Desde el Mirador tomo el sendero que va hacia la izquierda y que transcurre entre pequeñas subidas y bajadas, rodeado de pinares y siempre con las maravillosas vistas del litoral. Sigo por el camino hasta llegar a una bifurcación con un cartel en mal estado que pone: “Precaución, zona militar. Camino cortado”. Desde ahí tomo el antiguo camino militar que sube a la batería de Roldán y que es perfectamente visible. Esta parte es la peor del trayecto, ya que transcurre por la ladera sur, sin vegetación y con el sol castigando todo el camino. Un camino, por cierto, que no parece acabar nunca, ya que tras cada curva que pienso es la última, me encuentro con otro tramo de pista.

Por fin llego a la batería del Roldán (495 m.), son las 12,30 h. No hay nadie, lo que le da al lugar una atmósfera de misterio, gracias en gran parte a estas construcciones modernistas e intemporales. Las vistas desde arriba son impresionantes, lástima que haga un día tan “feo” para hacer fotos.

Deambulo un rato entre las construcciones y empiezo a descender por la ladera Este, por un camino zigzageante que lleva a la pista forestal que comunica Tentegorra con el Mirador.

Lo dicho en mi anterior post: una ruta muy bonita, pero ya hace demasiado calor. Hay que plantearse las rutas nocturnas.

Voy a dar los datos técnicos de la ruta en tres partes para que podáis escoger una sola opción:

La que realicé: Tentegorra-Puntal del Moco-El Roldán-Tentegorra

  • Distancia total: 13,500 Km.
  • Cota máx.: 495 m.
  • Duración: 7 h.

Tentegorra-Puntal del Moco

  • Distancia: 4,100 Km.
  • Cota máx.: 449 m.
  • Duración: 1 h. 30′
  • Descarga aquí la ruta para Google Earth.

Tentegorra-El Roldán (por el antiguo camino militar)

  • Distancia total: 10,250 Km.
  • Cota máx.: 495 m.
  • Duración total: 4 h. 30′
  • Descarga aquí la ruta para Google Earth.
En la cima del Puntal del Moco

En la cima del Puntal del Moco





Tentegorra-Collado del Roldán-La Parajola-Isla de la Torrosa

16 05 2009

Nos disponemos a realizar una ruta que ninguno de los que vamos conocemos y que además tampoco aparece en las guías que he buscado. Se trata de llegar a la batería de la Parajola desde el Collado del Roldán y luego descender para llegar a la Isla de la Torrosa.

El día amanece despejado y se prevé que pasaremos calor. A las 8 quedamos todos en Tentegorra para emprender la subida al Collado del Roldán: Paco, Pedro, Carlos, José, Pepi y yo. A la media hora de ascensión llegamos a una finca privada, donde hacemos un pequeño descanso para refrescarnos y quitarnos algo de ropa. Por fin llegamos al mirador y se supone que ya hemos hecho lo más duro del camino. Disparamos unas cuantas fotos y tomamos el sendero que desciende suavemente hacia la izquierda.

Es una senda muy estrecha que transcurre entre pinares y preciosas vistas del litoral todo el trayecto. Recorridos unos diez minutos, de la senda parte un ramal hacia la derecha, que no tomamos, y que lleva hacia la cala de la Estrella. Más adelante, otra bifurcación que desciende nos lleva hacia la playa de Fatares, una de las maravillosas calas de este litoral y que visitaremos un día de estos.

Continuamos la senda que flanquea la cara Sur del Cerro del Roldán y llegamos a un punto donde el sendero toma dos direcciones: una nos lleva al antiguo camino militar que asciende a la batería del Roldán, el otro nos lleva a nuestro objetivo, la batería de La Parajola (165 m.). Tras cruzar una zona con gran vegetación de espartales, empezamos a ver las primeras edificaciones de la batería, parecen ser las dependencias de los oficiales y curiosamente hay un pequeño parque con columpios, toboganes y subibajas para los niños. Unos metros más adelante se encuentran los emplazamientos de los cañones. Uno de ellos, concretamente la pieza nº1, es tristemente famosa por protagonizar,  el 7 de marzo de 1939,  uno de los episodios más trágicos de la Guerra Civil, el hundimiento del mercante Castillo Olite, que tuvo como resultado 1476 muertos y 342 heridos.

Después de subir a la dirección de tiro y observar la arquitectura decorada con elementos inspirados en la cultura egipcia, nos disponemos a almorzar a la sombra de una pinada muy bien puesta, con su mesa y bancos de madera.

Vamos muy bien de tiempo y decidimos continuar hasta la isla. Empezamos a descender por la pista militar que lleva a la batería desde la Algameca, hasta encontrarnos con una reja y una alambrada que nos impide seguir por él, así que decidimos investigar un poco hasta dar con un… llamémosle sendero, que nos lleva hasta otro camino con dirección al proyector. Subimos a él, y mientras unos descansan, otros vamos dispuestos a tomar la isla que se encuentra más abajo.

La isla de la Torrosa es un pequeño islote que está unido a la costa por una fina franja de arena, que supongo, se cubrirá de agua cuando se levante lebeche. Cuando llegamos a la isla aún nos sentimos con fuerzas de trepar y llegar hasta su cumbre, donde se encuentra una “señal de la milla”. ¡Lo conseguimos! Ahora sólo nos queda lo peor, la vuelta.

Debe ser la una y el Lorenzo empieza a apretar haciendo mella entre nosotros. Por suerte aún nos queda agua para poder llegar hasta el final. Cuando llegamos a Tentegorra, a las cuatro de la tarde, unos marchan a su casa y otros nos vamos a refrescar la garganta con unas cervezas en el chiringuito de los Canales… la mejor cerveza que me bebo en mucho tiempo… ummm!

Nota: Parece ser que debemos retomar este tipo de rutas en octubre y dedicarnos ahora a otras algo más fresquitas y quizás nocturnas.

  • Distancia: 8,70 Km.
  • Cota máx.: 308 m.
  • Duración: 3 h. 30

Descarga aquí la ruta para Google Earth.





Tentegorra-Collado del Roldán-Collado de la Estrella-El Portús

30 04 2009

El pasado 18 de abril nos juntamos para hacer la ruta que nos lleva desde Tentegorra hasta el Portús, atravesando el Cabezo de la Estrella y el Puntal del Moco.

El día amanece con lluvia, y ese es el pronóstico para todo el fin de semana, sin embargo, los dioses son caritativos con nosotros y nos dan una tregua de séis horas, lo mismo que dura nuestro recorrido.

Partimos desde el parque de Tentegorra, detrás de los depósitos. Allí comienza un camino que nos lleva directamente hasta El Mirador. La senda atraviesa zonas de pinares que conviven con almendros y algarrobos, mostrándose ante nosotros la majestuosidad del monte Roldán. Llegamos a una pequeña explanada y giramos hacia la izquierda para cruzar una pequeña rambla. Ahora el camino empieza  a ascender bordeando la ladera del monte. Atravesamos una finca privada por una senda marcada y tras cruzar un pequeño bosque llegamos al Collado del Roldán (308 m.), también conocido como El Mirador.

Después de descansar unos minutos y disfrutar de las maravillosas vistas del sereno Mar Mediterráneo en contraste con los bosques de pinos y los acantilados de Cabo Tiñoso, despedimos a uno de nuestros compañeros y seguimos nuestro camino tomando el sendero que va hacia la derecha y que bordea el Cabezo de la Estrella. Tras 25 minutos aproximadamente llegamos al Collado de la Estrella (328 m.)

Descansamos otro poco, admiramos la belleza del litoral que abarca desde Escombreras a Cabo Tiñoso y empezamos a descender por una senda bien marcada. Es a los pocos metros cuando nos dimos cuenta de que no habíamos subido a la cumbre del Puntal del Moco, por lo que decidimos subirla a la vuelta… ¡mal hecho!, de regreso ya no nos quedan fuerzas para intentarlo, así que la tenemos pendiente para otra escapada.

La senda se hace cada vez más pedregosa y llegamos al Camino de los Pescadores. Giramos hacia la izquierda y seguimos hasta coger la rambla de El Portús, que nos lleva hasta la Playa de la Losa, junto al camping.

Llegar nos ha llevado casi tres horas y es el momento de reponer fuerzas, que nos queda repetir todo el camino, pero a la inversa.

  • Distancia: 7,130 Km.
  • Cota máx.: 328 m.
  • Duración: 3 h.

Descarga aquí la ruta para Google Earth.